Cuando cambié mi pen name por Adiemus (después de pasar por Req, Blanxxx, Indigo y Blanx Misa) escuché más de un comentario que me hizo reir, con tristeza, para ser exactos. "¡Dejad de cambiaros el nombre!", "¿Pasa algo si se me escapa el anterior?", "Uy, pues no se yo si me acostumbraré, ¿eh? Vaya jaleo..."
Me hicieron gracia, porque parece que los seudónimos se cambian como un simple maquillaje o unos zapatos, porque te apetece, porque está de moda, o porque hoy te has levantado así. Hay gente que así los utiliza y oye, respetable cuanto menos.
Pero si me esfuerzo en explicar en una cadena de tweets el por qué de este cambio de nombre, implicando algo importante y algo que realmente necesito cambiar, me duele un poco escuchar tantas quejas y gente sin utilizar el nuevo nombre que he escogido para que se dirijan a mi.
Para mí no es ningún juego ni ningún chiste no saber con que nombre sentirte cómodo para que te llamen. Sentir un escalofrío o un pinchazo en el estómago cuando aún utilizan un nombre que te trae malos recuerdos o amargas realidades. Es algo que debe representarte, que veas ese nombre y digas 'Esx soy yo.'
También entiendo a la gente. Es difícil acostumbrarse en dos días a llamar a alguien de x manera cuando llevas años haciéndolo de otra. También doy opciones, porque sé que es difícil aprenderse el nombre de alguien. Todos saben que pueden llamarme por mi nombre real si ven que no se acostumbran. O utilizar el diminutivo Adie, que tengo puesto en la mitad de redes sociales.
¿Por qué Adiemus?
Adiemus es una canción de Karl Jenkins que escuché cuando tenía cuatro o cinco añitos, en un canal local, anunciando una serie de dibujos animados de carácter bíblico. Aquella melodía era tan fascinante y mágica que se me quedó dentro durante muchos años.
Con trece años busqué por el rudimentario Internet de aquella época, sin saber ni letra -no tiene como tal- ni autor ni nombre. Deje la búsqueda dándola por perdida.
Con diecisiete, volvió a mi cabeza. Busqué en Internet de nuevo, quizá tirando por Enya, y al fin la encontré. Representaba tanto para mi, tantas historias en mi cabeza, tanta paz y tanta felicidad que la acogí como uno de mis tesoros más preciados.
Hace cosa de unas semanas, estaba destruida y desolada. Ni siquiera 'Réquiem' que era el nombre que solía utilizar cuando no me sentía cómoda con Blanx, me bastaba ni me definía. Y, pensando, terminé dando de nuevo con Adiemus. Busqué un poco sobre el significado de la palabra, si es que tuviera alguno, y al parecer, en latín, quiere decir 'nos acercaremos'.
Un significado así, una canción que fue tan importante para mi desde que era niña y que simbolizaba todos y cada uno de los principios que aun no he destrozado ni traicionado con la edad, era el nombre perfecto.
Puede que solo sea una explicación que nadie ha pedido, o que sencillamente no le interese a nadie. Pero me gustaría que las personas que os dirijáis a mi y tengáis dudas de como llamarme, la leyerais, para que vieseis que Adie no es ningún capricho ni moda. Es algo importante y especial para mí.
Finalmente, esta es la dichosa canción que me llevó la mitad de mi vida encontrarla:
